A vueltas con la inocuidad
Aunque Grain y otras ONG, como Greenpeace, sostienen que ni Monsanto ni las autoridades sanitarias han demostrado la inocuidad de la soja transgénica para los humanos, los expertos minimizan el riesgo. "No hay que hacer demagogia ante el hecho de que un gen proceda de una bacteria", sentencia José Antonio Martínez, investigador del Departamento de Genética Molecular Vegetal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Los genes de cualquier alimento no se contagian por vía oral, ya que se degradan en proteínas al ser ingeridos", explica..La inocuidad de otros productos transgénicos que llaman a la puerta de la UE es, sin embargo, más discutida. Es el caso del maíz desarrollado por la empresa Novartis para, entre otros fines, hacer resistente la planta a la plaga de los barrenadores del maíz. Su comercialización está paralizada por la CE ante la sospecha de que uno de los genes insertados pueda transferirse a las bacterias, haciéndolas resistentes a la ampicilina, un antibiótico de uso clínico en humanos y ganado. Precisamente, uno de los problemas que los expertos sanitarios vienen denunciando es la creciente resistencia de muchos agentes patógenos por los abusos en la administración de antibióticos.
Aún sin la posibilidad de ser reconocidos por los consumidores, los primeros frutos de la anunciada revolución biotecnólogica empiezan a llegar a España. El tiempo desvelará si, como defiende la industria, la mejora de la calidad de los alimentos, de la salud humana: y del medio ambiente se deriva de la manipulación genética o por contra habrá que acabar dando la razón a la sentencia chandlerianae: "El problema de las revoluciones es que caen en manos de gente inapropiada".
Maíz experimental sin comprador
Varias cooperativas agrícolas de Navarra han aconsejado a sus socios que no siembren el próximo año maíz transgénico ante las enormes dificultades que ha encontrado hasta ahora la comercialización del cultivado en fase experimental el año pasado. Este maíz estaba destinado a la alimentación animal. Así lo ha señalado el sindicato EHNE, uno de los grupos miembros de la recién constituida plataforma navarra contra los alimentos transgénicos. La plataforma sostiene que el cultivo experimental de alimentos transgénicos es en Navarra una realidad "introducida por la puerta falsa y teñida de oscurantismo" sobre la que es difícil dar cifras concretas por la resistencia del Gobierno y de los agricultores afectados. Aun así, la plataforma eleva las 950 hectáreas de maíz transgénico, en su variedad denominada compac, cuya siembra ha reconocido el Ejecutivo foral, hasta un total de 1.600 hectáreas, lo que, según el sindicato EHNE, significaría que el 10% del total del maíz cultivado en esta región (17.600 hectáreas, según datos del Departamento de Agricultura) procede ya de la ingeniería genética. En Navarra hay cuatro empresas con autorización para experimentar en campos de cultivo, cuya localización no ha sido dada a conocer. Se trata de Semillas Pioneer, Agrevo, Monsanto y Semillas Senasa. La plataforma contra los transgénicos ha informado de que esa producción de maíz contiene un gen resistente al antibiótico ampicilina, una variedad cuya comercialización va a prohibir la Unión Europea, según las mismas fuentes. Mikel Lasarte, portavoz de EHNE-Nafarroa, declinó desvelar qué cooperativas han tenido problemas para vender el maíz transgénico para evitarles, dijo, problemas en la comercialización del resto de sus productos. Aunque sí señaló que la creciente "presión social" ha dificultado la venta de la cosecha transgénica.
500 personas
Unas quinientas personas de la localidad murciana de Villanueva del Segura, que tiene 2.050 habitantes, han sido vacunadas contra el tifus y están siendo tratadas con antibióticos por la Consejería Regional de Sanidad, debido a una filtración de aguas residuales en la red de agua potable.
La filtración se produjo como consecuencia de las obras de construcción de alcantarillado en tres barrios de la localidad, cuyas conducciones de agua potable permanecieron comunicadas con una fosa séptica desde las siete de la tarde del miércoles hasta mediodía del jueves.
Las autoridades locales tuvieron conocimiento del hecho por las denuncias de los vecinos, que advirtieron mal olor y un color extraño en las aguas. La Consejería Regional de Sanidad fue advertida, veinticuatro horas después de producirse el accidente y tomó las medidas necesarias para prevenir una epidemia de tifus, pues es posible que los habitantes de las viviendas afectadas hayan ingerido colibacilos o Salmonella typhi, bacteria que produce las fiebres tifoideas.
El viernes, el servicio de epidemiología administró a los posibles afectados la vacuna contra el tifus en combinación con la del sarampión, que la hace actuar más rápidamente, consiguiendo la inmunización antes de que se haya incubado la posible enfermedad. Simultáneamente se están inyectando dosis masivas de ampicilina, antibiótico que se utiliza, generalmente con buenos resultados, contra las tifoideas. El tratamiento con amplicilina comenzó el viernes y se prolongará hasta mañana.
Por otra parte, la noche del viernes al sábado se procedió a la limpieza con lejía de la red de agua potable. Ayer por la mañana, restablecido el suministro de agua, se tomaron muestras y se comprobó que la red se encuentra en condiciones de ser utilizada. Las autoridades, sanitarias han recomendado a la población que no consuma agua, por el momento, ante la cantidad de cloro que se administra.